Terapia Infantojuvenil

La terapia infantojuvenil es un espacio pensado para niños, niñas y adolescentes, donde pueden expresar lo que sienten de forma segura y sin juicios. A través del juego, el dibujo y la conversación, se facilita que comuniquen sus emociones y experiencias.

Acompaño a cada menor para que comprenda lo que le ocurre y desarrolle herramientas para gestionar dificultades como la ansiedad, problemas de conducta, relaciones o cambios importantes en su vida. También se trabaja con la familia para ofrecer orientación y apoyo.

Este proceso favorece el bienestar emocional, fortalece la autoestima y ayuda a desarrollar habilidades para crecer de manera más segura, equilibrada y consciente.

¿En qué puede ayudar la terapia infantil?

Los niños, además de tener una manera de interpretar el mundo distinta a la que tenemos los adultos, no tienen, por supuesto, las mismas herramientas y estrategias psicológicas para resolver los conflictos que se les presentan. Eso hace que en algunas ocasiones se den situaciones que los niños no saben manejar, como la muerte de una persona querida, divorcio de los padres, nacimiento de un hermano, cambio de colegio, conflictos entre iguales, déficit de atención e hiperactividad o cambio en su rutina, ansiedad, fobias, problemas de incontinencia…

Las terapias a tiempo son más efectivas

En caso de Ira

La intervención psicológica en niños con dificultades para manejar la ira les permite identificar lo que sienten, entender qué desencadena su enfado y aprender estrategias para regular sus emociones, favoreciendo una conducta más tranquila y saludable.

Queja constante

Cuando un niño presenta quejas constantes, el acompañamiento le ayuda a identificar el origen de su malestar, desarrollar mayor flexibilidad ante las dificultades, potenciar una actitud más positiva y aprender a comunicar lo que necesita de forma más adecuada.

Cambio de apetito

Facilita comprender los factores emocionales que pueden estar influyendo, reconocer señales internas de saciedad y promover hábitos más saludables. Con el acompañamiento adecuado, el niño puede recuperar el equilibrio y mejorar su bienestar general.

En caso de tristeza

Ayuda a reconocer y expresar la tristeza, entender qué la provoca y desarrollar recursos para afrontarla de forma más saludable. Con el acompañamiento adecuado, el niño puede recuperar el ánimo, fortalecer su seguridad emocional y disfrutar más de su día a día.

Baja energia

Permite identificar posibles causas de la falta de energía, comprender cómo influyen las emociones y el entorno, y fomentar hábitos que favorezcan la activación y el bienestar. Con el apoyo adecuado, puede recuperar vitalidad, motivación y mayor participación.

Problemas de sueño

Ayuda a entender qué factores pueden estar alterando el descanso, identificar rutinas poco favorecedoras y aprender hábitos que faciliten un sueño reparador. Con el apoyo adecuado, el niño puede mejorar la calidad de su descanso y sentirse más tranquilo y recuperado.

¿En qué puede ayudar la terapia Adolescente?

La adolescencia es una etapa de profundos cambios físicos, emocionales y sociales, en la que la forma de interpretar la realidad se vuelve más compleja, pero aún se están consolidando las habilidades para afrontarla. Esto puede generar dificultades como conflictos familiares, problemas de conducta, ansiedad, tristeza, baja autoestima, adicciones, estrés académico o dificultades en las relaciones sociales. En este periodo, es frecuente que aparezcan situaciones que desbordan al adolescente, por lo que el acompañamiento psicológico puede ser clave para comprender lo que ocurre y desarrollar recursos más saludables para gestionarlo.

Las terapias a tiempo son más efectivas

En caso de Depresión

Ayuda a comprender la depresión, identificar pensamientos negativos y desarrollar recursos para afrontarla. Con apoyo profesional, el adolescente puede recuperar motivación, autoestima y una perspectiva más esperanzadora.

En caso de Ansiedad

Permite afrontar la ansiedad con estrategias útiles, entender su origen, reducir síntomas y ganar control emocional, favoreciendo bienestar y una vida diaria más equilibrada.

Conflicto familiar

Facilita comprender el origen del conflicto familiar, mejorar la comunicación y expresar emociones de forma adecuada. Con apoyo profesional, el adolescente puede fortalecer vínculos y reducir tensiones en el hogar.

Problemas de conducta

Ayuda a identificar las causas de las conductas problemáticas, mejorar el autocontrol y aprender formas más adecuadas de actuar. Con apoyo profesional, el adolescente puede favorecer relaciones más positivas y equilibradas.

En caso de Adicciones

Ayuda a reconocer la relación con pantallas, juegos o sustancias, comprender sus efectos y desarrollar autocontrol. Con apoyo profesional, el adolescente puede recuperar equilibrio, reducir la dependencia y mejorar su bienestar.

En caso de Duelo

La terapia ofrece un espacio seguro para expresar el dolor, comprender lo que se siente y aprender a adaptarse a la pérdida. Con apoyo profesional, es posible integrar la experiencia y seguir avanzando en la vida con mayor serenidad.

¿Estás preparado para empezar tu cambio y encontrar tu equilibrio?

Mis reseñas

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Eli P. Thompson ψ
@elipthompson.psicologia
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